
Las historias se transmiten desde una mirada. Mirada que reflejan problemas, preocupaciones, desamor, tristeza, y dolor, pues, no hace falta ser ellos para darse cuenta que nunca faltan. Nunca. No importa desde que ángulo lo veas, siempre será igual, siempre estarán allí. Como garrapatas queriéndote exprimir. Queriéndote quitar lo mejor de tú vida.
Recuerdo que fue un sábado por la noche cuando la granja en donde vivíamos vestía un traje ardiente, color amarillo entre anaranjado. Una cosa espantosa que consumía todo a su paso. Todo. Incluso a mis padres y aunque habían personas tratando de ayudarles, fue inútil. No pudieron hacer nada. Me había quedado solo con la compañia inseparable de mi amigo "Chéster".
Sabía que a mamá y papá jamás los volvería a ver pero decidí quedarme allí. Cerca de donde los había visto por última vez. Pensando en los lindos momentos que compartimos juntos. El lunes por la mañana llegó un joven, me subió a su vehículo tratando de consolarme.
Al llegar la noche escape y corrí a toda prisa hacía donde un día fue mi casa. En la mañana siguiente frente a mí apareció la imagen del mismo joven, dijo que quería ayudarme. Trate de explicarle que no quería ir con él, pues alejarme de mi casa sería como enterrar el amor de mis padres. Él prometió que me traería cada vez que quisiera, con la condición que yo no volviera a escaparme. Y así fue.
Era un amigo maravilloso, desde ese día se encargo de mí, como si fuese un verdadero padre. Me encantaba cuando en las noches me llevaba a escalar a una colina que se encontraba cerca de casa, pues desde allí veíamos las figuras que trazaban las estrellas en el cielo.
Un día escuche ruidos muy extraños que provenían desde la caballeriza, creí que se trataba de Mario pero cuando salí a ver, descubrí que eran unos hombres que jamás había visto y estaban forzando a los caballos para que se subiera a unos camiones enormes. No parecían amigables. Me asuste mucho y trate de esconderme lo más que pude, pero por mi tamaño se me hacia muy fácil. A la mañana siguiente trate de ser el primero en despertar para contarle a Mario lo qué había pasado mientras dormía, pero por más que lo busque no lo pude encontrar, hasta llegue a Pensar que a él también se lo habían llevado.
El tiempo pasaba y él no aparecía pero cuando el sol estaba a punto de desaparecer un ruido estremecedor despertó mi interés. Me asome por el portal y observe a Mario que venía en su camioneta a toda velocidad.
Al bajarse trate de decirle lo sucedido en su ausencia, pero no me escucho, estaba tan borracho, que no podía ni caminar.
Ya estaba oscureciendo, temía mucho que llegaran esos tipos otra vez, así que trate de dormirme lo más rápido posible. No había escuchado nada toda la noche, por eso pensé que todo estaría bien. Mi sorpresa fue al despertar y ver que se habían llevado a todos los animales de la granja excepto Chéster y yo. Me sentí muy triste pues había perdido a todos mis amigos. Trataba de encontrarle explicación a lo que estaba sucediendo, pero, me fue imposible. Llore todo el día. Me sentía solo.Una vez más. Pero al parecer Mario ya no le importaba nada. Veía como poco a poco iba destruyendo su vida. Lo desconocía por completo.
El tiempo pasó y veía cómo llegaba cada vez más noche, más tomado y más enfermo. Pues hace varios años le habían detectado Cirrosis Hepática, prohibiéndole tomar bebidas alcohólicas, pues eso lo podría llevar hasta la muerte. Su rebeldía hizo avanzar la enfermedad incontrolablemente. Estaba decidido. El resto de su vida lo tendría que pasar postrado en una cama. Con Chester nos reusamos a dejarlo solo. Decidimos esperar juntos el momento de verlo partir. Aunque el hambre era un enemigo muy fuerte y más aún para un niño y su elefante de terciopelo. No nos importo seguiríamos a su lado, fiel, hasta que nuestros cuerpos ya casi sin vida despidieran por última vez a quien en vida fue como ¨un padre¨.
Está muy lindo tú texto te felicito...
ResponderEliminarQue lindo!!!
ResponderEliminarSu dedicación y esfuerzo se notan en sus escritos. La felicito
ResponderEliminarSiga adelante...
ResponderEliminarQue lindo transmite sus sentimientos.
ResponderEliminarGracias por tu texto. Seguí esforzándote. Ojalá sigás actualizando este blog. Felices vacaciones.
ResponderEliminar