
Mi primer amor, la primera ilusión. Temía lastimarme en ese mundo desconocido. Muchas veces me lo advirtieron. Pero, aún así, el deseo de explorar una nueva sensación ganó la batalla contra el temor de mi corazón y como un ciego que tantea la dirección de su camino para no tropezar, así, me conduje por las vías del amor.
Pase por un mes de miradas tiernas, suaves caricias, pensamientos enamorados y de maripositas en el estomago. Sin duda, esos fueron mis primeros pasos. Él tenía el control de todo y hacía crecer en mí la necesidad de verle y abrazarle, quería estar cerca de él y al no hacerlo sentía cómo mis labios reclamaban un beso, gritando su nombre. Yo sabía cuanto deseaba un beso mío, tanto, como yo el de él. Pero, no sabía cómo hacerlo… En todo caso, ese sería mi primera vez.
El sol ya había ocultado su esplendor y el sereno descendía, rosando nuestro rostro entre conversaciones sobre la universidad, el trabajo y la familia. En ambos renacía una vez más el deseo de un beso. A la expectativa que alguno de mis padres nos viera juntos y tan enamorados, de reojos vigilaba la puerta de mi casa. Mientras en mí, moraba un leve sentimiento de culpabilidad. Él al notar mi nerviosismo desistió.
12 de marzo, era el cumpleaños de mi amiga Sara y decidimos hacerle una reunión entre amigos. La pasamos muy bien. El tiempo transcurría de prisa y al ver que las nubes se preparaban para desatar su furia. Los invitados decidieron irse. Se despidieron uno por uno hasta que sólo quedamos mi amiga, mi novio y yo. La lluvia empezó a descender y azotaba con fuerza los ventanales.
Me dirigí hacía la cocina para telefonear a mis padres y avisar que llegaría dentro de poco. De pronto todo quedo a oscura y sentí como unos pasos se acercaban a mí. En pocos segundos habían dos manos tomándome de la cintura, con una ternura indescriptible. Sabía que era mi novio. Lo podía sentir. Lo podía oler, reconocía su aroma. Mi corazón empezó a palpitar con rapidez por lo que fuera a suceder. Allí. A oscuras. La soledad se mezclaba con ese inmenso amor que no nos cabía en el pecho. Cerré los ojos y supe que el momento había llegado…
Me gusta como redactas amiga, seguí adelante.
ResponderEliminarMe recuerda mucho mi historia de amor. Felicidades has hecho un gran trabajo :D
ResponderEliminarMuy bien hecho...
ResponderEliminarMe gusta cómo escribes. Sigue así y llegaras muy lejos.Amiga.
ResponderEliminarhay niñita a mi me perese que tu te estas enamorando pero que bien si es asi
ResponderEliminarFue en su momento, lo admito.
EliminarMuy buen texto.
ResponderEliminarMe parece muy bien tu blog. Espero leer más entradas.
Que estés bien
Gracias Manuel, retomaré nuevamente mi blog. Bendiciones.
Eliminarme gusta como escribes. Esta muy lindo enverdad!!!
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